Libro Bitácora

Si has decidido pasar tus vacaciones en un velero (y con Rumbo Libre),es una buena decisión, una decisión importante !!!. Yo ya he tomado esa misma decisión varias veces y no será la última, ahora recién vuelta de mi última vueltecita por tierras Griegas… Y cuando lo hagas esa 1ª vez , entonces pasará a ser como algo imprescindible en tu vida, al menos cada cierto tiempo, pero hasta que no lo hagas, no lo entenderás por más que te diga.

Viajar en velero es siempre un aprendizaje, para mi una cura!, una cura del alma, de humildad, de tolerancia…

Pasarás 24 horas al día rodeada de agua, olas, cielo, sol, viento, luna, estrellas, peces, delfines, el sonido incesante del mar!…desconexión con el mundo, conexión con el mar y la naturaleza.
Tendrás 24 horas al día para dormir, despertar, bañarse, tomar el sol, relajarse, cocinar, comer, beber, reir, charlar, conversar, escuchar música, bailar,compartir,… reir, reir, dormir.. 24 horas al día para compartir con tus compañeros conversaciones y experiencias, para reflexionar, observar y aprender, también para conocer nuevos lugares , con nuevas costumbres y con nuevas personas. Todo ello bajo la mano de nuestro tour-leader particular, nuestro “capi”, que nos aporta la seguridad y el conocimiento sin los cuales no sería posible tal aventura sobre el mar, además de escucharnos, soportarnos, respetarnos, a cada uno con sus diferencias , animarnos con sus bromas y cuidarnos como una mami a sus polluelos.

Todo el tiempo del mundo para vivir y sentir el presente, no hay espacio físico ni mental para nada más, cualquier conflicto interno o externo, se resolverá, así que “estás ahí para SER FELIZ”-

ISA.
Travesía a Grecia 2015-:

Hace mucho años tuve mi primera experiencia a bordo de un antiguo viejo Tubal y su forma de pera tan característica… A pesar de que era un niño y me aterraba el barco, el recuerdo de la sensación de navegar, la espuma del mar, el viento en la cara y la sensación de libertad hizo que tuviera la espinita clavada y quisiera repetir. Mi problema era que no me veía compartiendo 11 metros de barco durante una semana con gente que no conocía de nada.. Pero esa sensación desapareció a la media hora de estar juntos en mi siguiente viaje  a Ibiza, todo él se llenó de buen rollo, al final de la travesia no sólo descubrí una pasión personal por el mar y la vela, sino que ahora resulta que tengo amigos cerquita de San Sebastián. Esto hay que vivirlo.

Gonzalo, Ibiza

Viajar durante 30 días en el Rebelde ha sido despertar mis sentidos a la vez y un montón de sensaciones dormidas u olvidadas. El olor a mar, el viento sobre mi piel, el crujir de la madera y el sonido del agua golpeando el casco de mi camarote . Los atardeceres y amaneceres, el salir y el esconderse de la luna reflejada en el mar, ver a Venus como sale la primara todas ls noches y la fuerte luz de Júpiter brillando cada noche en el cielo. Quedarme maravillada con la cantidad de islas dibujadas en nuestro Mediterráneo. Agradecimientos a las 11 personas que han compartido las 24 hrs de cada dia conmigo, a Susana por su amable atención al otro lado del teléfono antes y durante mi aventura y a nuestro Capi Fernando por por hacerme Inolvidable esta experiencia

Laura, Travesía Corfú - St Tropez - Vilanova

Aunque vuelva a hacer otro chárter náutico no podrá superar la inolvidable, surrealista y maravillosa experiencia humana y marinera que compartí en RUMBO LIBRE con Mari Carmen, Belén y Pepe , Montse, Nieves y Tomás (patrón excelente y mejor persona). A todos gracias y que la vida nos depare travesías como ésta porque la felicidad no está en llegar a Itaca, sino en vivir y disfrutar durante el viaje. 

Mon, Charter Menorca

Las vacaciones han sido geniales!. La verdad es que esperaba que fuesen bien pero no imaginaba que el mar y el Rebelde enganchasen tanto.Ha sido una visión de Grecia totalmente nueva y muy enriquecedora, unos paisajes preciosos y unas aguas cristalinas. Te paso un par de fotos que hicieron los compañeros del viaje que aunque no creo que sean muy apropiadas para vuestra web a mí me traen a la memoria la luz y los colores del viaje.

Isabel Castillo, Grecia