Viajar durante 30 días en el Rebelde ha sido despertar mis sentidos a la vez y un montón de sensaciones dormidas u olvidadas. El olor a mar, el viento sobre mi piel, el crujir de la madera y el sonido del agua golpeando el casco de mi camarote . Los atardeceres y amaneceres, el salir y el esconderse de la luna reflejada en el mar, ver a Venus como sale la primara todas ls noches y la fuerte luz de Júpiter brillando cada noche en el cielo. Quedarme maravillada con la cantidad de islas dibujadas en nuestro Mediterráneo. Agradecimientos a las 11 personas que han compartido las 24 hrs de cada dia conmigo, a Susana por su amable atención al otro lado del teléfono antes y durante mi aventura y a nuestro Capi Fernando por por hacerme Inolvidable esta experiencia

Laura, Travesía Corfú - St Tropez - Vilanova